GRUPO A
Olympiacos – Zalgiris Kaunas (19:45)
La máquina anotadora de Pinni Gershon sale a escena, por segunda semana consecutiva, ante sus incondicionales en el Palacio de la Paz y la Amistad. El conjunto más productivo en ataque de la Euroliga debe asegurarse una victoria, a priori asequible, antes de afrontar dos salidas complicadas (Siena y Vitoria) que calibrarán el verdadero potencial de los del Pireo. Tras varios partidos sin contar con todos sus hombres, regresan Lynn Greer, al perímetro, y la pareja de centers Tsakalidis - Loukas Mavrokefalidis. Rotación al completo y más opciones, aun si cabe, para una formación que tiene en Macijauskas y Marc Jackson a sus puntales más preciados.
El Zalgiris aterriza en Atenas, con cierto sabor de amargura, tras haber puesto contra las cuerdas al todopoderoso CSKA y no haber podido rematar la faena en un último cuarto que se les hizo muy largo a los de Kaunas. La llegada de Michael Bradley (Ex Bruesa) les ha otorgado mayor presencia interior a los verdes, algo escasos de carácter e intensidad en la zona en los inicios de la competición.
Los de Rimantas Grigas tratarán de llevar la batalla del partido al juego exterior, con su variedad de hombres y recursos (Collins, Popovic, Brown, Maciulis y Salenga), para aumentar sus opciones. Gershon no va a permitir más concesiones en el rebote (aspecto que le está causando los principales quebraderos de cabeza) a los suyos y tratará de cerrar a sus hombres al máximo siguiendo el guión de la semana pasada ante el Prokom.
TAU Vitoria – CSKA Moscú (20:00)
Duelo estelar venido a menos por las grandes ausencias en el bando visitante. Los de Ettore Messina llegan a la capital alavesa sin el concurso de Theo Papaloukas, Matjaz Smodis, Aleksey Savrasenko y la duda, hasta el último instante, de un mermado Ramunas Siskauskas. Surge la oportunidad de reivindicación para los dos fichajes llegados desde Treviso: Zisis y Goree. Además, con la enfermería a rebosar, habrá oportunidades para jóvenes talentos Artem Zabelin (un center de 2.15) y Alexey Shved (base elegante que está llamado a heredar los galones de Papaloukas en un futuro no muy lejano).
Los de Spahija, por su parte, afrontan el duelo con ganas de ofrecer un triunfo vistoso a su afición. El equipo está en un estado de forma envidiable y Linton Jonson regresa a la rotación. Los vitorianos imprimirán un ritmo alto de juego para ir mermando paulatinamente al rival. Oportunidad única, por tanto, de vencer con comodidad al todopoderoso equipo ruso.
Virtus Vidi Vici Bologna – Union Olimpija (20:30)
En el mítico Palamalaguti boloñés se disputa un enfrentamiento importante para la clasificación al Top-16. En el Grupo A, donde las 4 primeras plazas tienen claros dueños (TAU, CSKA, Olympiakos y Montepaschi), se abre una intensa lucha por la 5ª posición que catapulta a la siguiente fase. Italianos y eslovenos saben de la importancia de este partido para dar un golpe de efecto en la tabla.
La Virtus cuenta con una pírrica victoria (en la primera jornada ante Zalgiris) y cuatro contundentes derrotas en su haber. Sin embargo, la pasada semana, se atisbó una mejora en el juego en su complicada salida ante Montepaschi, al que pusieron en aprietos hasta el último cuarto. Con una excesiva dependencia de su tripleta de americanos, los exteriores estadounidenses Anderson - Holland - Spencer , los boloñeses tienen una pobre producción en lanzamientos de dos y un balance defensivo que deja muchísimo que desear.
El Olimpija, se ha hecho acreedor, una temporada más, del título de “Matagigantes” al derrotar en el Tivoli Arena a CSKA y Olympiakos. Ahora bien, los de Memi Becirovic, son conscientes que la clasificación no puede fiarse, en exclusiva, a su rendimiento en Ljubljana. Esta visita, pues, al Palamalaguti es francamente importante para afianzar sus posibilidades de clasificación al Top-16. Paradójicamente, los eslovenos tienen que mejorar, en una de las que siempre ha sido su mejor arma, en el apartado de lanzamientos exteriores. A poco que equilibren sus porcentajes y que el talentoso Dragic siga dirigiendo con tino pueden dar la sorpresa del Grupo.
GRUPO B
AJ Milano – Maccabi Tel-Aviv (20:30)
Todo lo que tenía de genial Oded Kattash, en su época gloriosa como playmaker, lo tiene de desconcertante en su nuevo rol de entrenador. Su desquiciante sistema de rotaciones durante los partidos, al más puro estilo del balonmano, no termina de dar resultados y produce sensaciones francamente contradictorias a la hora de enjuiciar los encuentros del equipo israelita. La enésima muestra del desbarajuste de Kattash se produjo la semana anterior al complicarse sobremanera, una victoria muy encauzada, frente a la Cibona de Zagreb en el Nokia Arena.
Los Macabeos visitan el FórumDatch de Milán, un feudo que suspira nostalgia por la gloria de décadas pasadas, para estrenar su casillero de victorias como visitantes. Los locales persiguen similar objetivo a la inversa: Vencer como anfitriones. Los de Atilio Caja consiguieron su primera victoria en Euroliga, la semana anterior, al derrotar al Aris a domicilio. Desde la llegada del propio Caja y de Melvin Booker, efectivo cambio por el díscolo Reece Gaines, el equipo está mostrando una cara muy positiva.
Se presumen duelos muy bonitos entre Travis Watson y Marcus Fizer, dos auténticos gladiadores en la pintura, y el cara a cara de Danilo Gallinari y Lior Eliyahu, dos de las promesas más sólidas del concierto europeo. Pronóstico bastante incierto en el que mucho tendrán que decir la tripleta de directores de Maccabi (Cummings, Bynum y Sharp) ante un Gadson sólo ante el peligro (debido a la lesión de Massimo Bulleri).
GRUPO C
Fenerbahce Ulker – Panathinaikos (19:15)
Otro clásico del baloncesto continental es el encargado de abrir la jornada del jueves. Los de Zeljko Obradovic visitan Estambul con la única misión de seguir invictos en su caminar por la Euroliga. Se espera ambientazo por todo lo alto en el Abdi Ipekçi para recibir al actual campeón.
Sin duda, la noticia del partido se centra en los “problemas” del PAO en la dirección de juego. Cedido Milos Vujanic al Dynamo de Moscú, esta semana no podrán ser de la partida ni el esloveno Sani Becirovic, por lesión, ni Dimitrios Diamantidis por una inoportuna gripe. Aun así, su terrible amplitud de banquillo minimiza cualquier contratiempo. Sarunas Jasikevicius gozará de muchísimos minutos y se alternará con Hatzivretas y Spanoulis al mando de la escuadra del trébol.
El Fenerbahce de Tanjevic llega a la cita con tres victorias consecutivas (ante Lottomatica, Roanne y Brose) que le hacen afrontar sin agobios este compromiso. Liderados por un Solomon sensacional, los auriazules son conscientes de que no pueden jugarle de tú a tú a Panathinaikos. La “resistencia” turca dependerá de la efectividad del propio Solomon y sus dos veteranos partenaires en el perímetro (Mrsic y Kutluay) acompañado del trabajo bajo aros de Mirsad Turckan frente a la batería inagotable que conforman Batiste, Tomasevic, Tsartsaris y Zizic.
Real Madrid – Chorale Roanne (20:45)
Encuentro teóricamente apacible para el Real Madrid esta noche en Vistalegre. La visita del desinhibido conjunto francés no debe plantear excesivos problemas a los pupilos de Joan Plaza. El conjunto blanco quiere olvidar, cuanto antes, su derrota en el Palau (con un atasco en ataque muy considerable) para poner la vista en el vibrante duelo de la próxima semana ante Panathinaikos.
Hay que quitarse el sombrero ante los de Roanne, a pesar de sus más que evidentes carencias. En vez de optar por jugar un baloncesto lento y de contacto los de Jean-Denys Choulet ofrecen partidos repletos de dinamismo y juego ofensivo. Sólo Panathinaikos ha sido capaz de infligir una amplia derrota a los franceses en la última jornada. En el resto de encuentros, han logrado estar muy metidos hasta los últimos instantes. El dúo Salliers – Rush es el encargado de propulsar a sus compañeros. Especialmente brillante está siendo la actuación del ala-pívot, seguido muy de cerca por los grandes de la competición.
Esperemos que el descaro y frescura de los galos no se vea asfixiado por la gran defensa que, a buen seguro, llevarán a cabo los blancos. De ser así, nos espera un partido con muy poca historia.

